La mayoría de la población despertó el miércoles 30 de julio con el Estado de Alerta desde la Región de Arica y Parinacota hasta Magallanes por amenaza de tsunami. Por ello, se definió la suspensión de clases de los sistemas de educación parvulario y escolar de las comunas costeras de dichas regiones. Arica no se quedó ajena a la alerta y se unió desde temprano a esta interrupción de actividades.

Por Mario Ubilla Riquelme


El llamado fue a la calma e informarse a través de canales oficiales y a seguir los protocolos de evacuación en las zonas amenazadas. Sin embargo ¿Estábamos preparados para evacuar a toda la población? ¿El Estado aseguró el acceso y el desplazamiento seguro de evacuación a personas con discapacidad?

Verónica Gamboa vive hace 65 años en la población Belén 2, (sector norte de Arica), tanto para ella como para sus vecinas de toda la vida lo que sucedió el día miércoles 30 de julio del 2025 no fue más que otra experiencia y relato que quedará para la historia y contarles a sus nietos de un posible desastre natural, que no existió en la región. 

“Ya son varias las evacuaciones que hemos tenido, hace 30 años subíamos hasta el cerro para poder salvarnos del tsunami luego de los terremotos o temblores que han existido, pero ahora con la edad y las discapacidades que tenemos yo y mi marido nos quedamos esperando, sin que nadie nos venga a rescatar”.

Si bien desde su casa hasta la orilla de la playa existe cerca de un kilómetro de distancia, ella al igual que sus vecinos, viven en la zona de inundación, por lo que ante cada alerta de tsunami deben ser evacuados. Algo que no ocurrió esta vez por la poca organización a nivel comunal que hubo ante la emergencia. (Terremoto en Rusia y posterior tsunami en las comunidades costeras del Pacífico)

“Para mí es primordial mi marido, él está con sonda, se para y se orina, y ese día no pude evacuarlo, ya que está esperando hace como cinco meses una operación en el Hospital Regional ¿Cómo lo llevo a él con el pato? No se puede. Yo creo que la ciudad no está preparada para un tsunami real, personas con movilidad reducida como yo y él no tuvimos la capacidad para evacuar”

Agregó: “Mi marido tiene 66 años, pero tiene discapacidad, mi vecina Gladys Zurita tiene a su marido que es amputado y tampoco pudieron evacuar, nadie nos vino a buscar ni nos contactó para evacuarnos, salimos a la plaza con nuestras mascotas y nos pusimos a esperar que llegará la ola. Hace treinta años subíamos hasta el cerro para protegernos ya que no teníamos tantas patologías, pero ahora no podemos”.   

El fotógrafo profesional y activista por las Personas con Discapacidad (PcD), Renatto Rivera, afirmó que muchas personas con discapacidad viven «atrapadas entre escaleras, puertas estrechas y pasillos sin salida. Las rutas de evacuación no están pensadas para todos. Tener que depender de otros para salvar tu vida no es opción, es negligencia del sistema”

Rivera afirmó que “La inclusión no puede ser solo un discurso bonito tiene que ser accesibilidad real, también cuando arde todo. Recuerdo para uno de los terremotos que me pilló en el centro, todos corrían hacia todos lados sin mirar a nadie, de pronto un panadero que corría no me vio y chocó conmigo, trastabillé, pero pude evitar caerme, pero nadie me ayudó, me sentí solo y vulnerable, en emergencia nadie ve por otros y la ciudad no ayuda mucho, las vías de evacuación siguen siendo difícil para PcD o movilidad reducida”.

La Consejera Regional de la Sociedad Civil de Discapacidad, Sheila Marianella Sánchez Copaja, tiene una mirada crítica, pero objetiva de esta última evacuación “yo creo que esta vez sí se aplicaron los protocolos de evacuación, hubo coordinación entre las autoridades para que existiera el orden que caracteriza a los ariqueños ante este tipo de emergencias, existe una cultura de desastres lo que facilita en parte estos procesos con la comunidad”.

“Eso sí no dejo de pensar en las personas con movilidad reducida ¿los evacuaron? Los que están postrados, las personas mayores de edad y para que decir las personas con TEA, ya que las sirenas y las alertas de los mensajes son un verdadero calvario para ellos, como te digo, desde mi rol esta vez estuvieron bien aplicados los protocolos, pero no sé qué sucedió con estas personas que te mencione”, afirmó Sánchez. 

Sheila agregó que en esta oportunidad la catástrofe fue en otro país, «alejado de nuestro continente por lo que nos dio tiempo para aplicar bien los protocolos, sin embargo, si hubiera sido aquí en Arica creo que se debe mejorar mucho, ya que muchas personas definitivamente no pudieron evacuar por encontrarse con movilidad reducida sin apoyo familiar y muchos de ellos definitivamente postrados, sin redes de apoyo. Es importante levantar un catastro y trabajar con las juntas de vecinos para mejorar la evacuación en estos casos”, enfatizó Sánchez.

Si bien para la mayoría de la población el sistema de alerta de mensaje vía celular genera un estado de pánico exagerado, para las personas con Trastorno Espectro Autista TEA, esta sensación se multiplica por diez.  

 Antonio Olivares Castañeda es presidente de la Organización TEA de la Universidad de Tarapacá y detalla que “el sonido de las alarmas es un sonido de lo más desagradable que hay, hasta marea. La idea es sentir la alarma y cortarla, porque sino se convierte en algo muy feo para las personas que tenemos TEA, nos duele la cabeza, nos marea, y nos da la sensación de pánico. Por ejemplo; la alarma que se escuchó a medianoche anunciando que se acabó la alerta me dejó tiritando y quedé  toda la noche despierto, no creo que se pueda hacer algo para tener alarmas distintas, sería más caótico, así que tenemos que adaptarnos a este sistema”.

Maria Antonieta Larco ejerce por estos días como directora subrogante del Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS) según informa “respecto de las evacuaciones de la semana pasada nadie nos reportó, ni siquiera nuestras organizaciones, de problemas para evacuar, al contrario, la comunidad sorda, que siempre se queja ahora estaban contentos, porque los comunicados tenían interpretación de lengua de señas, así que evaluamos de manera positiva esta evacuación”.

NORMATIVA

Según la profesional de SENADIS “La ley 20.422 que es la crea al SENADIS y que habla sobre igualdad de oportunidades e inclusión social de las personas con discapacidad obliga al Estado y a las instituciones públicas y privadas a asegurar el acceso y el desplazamiento seguro en caso de emergencia y fomenta que el diseño de los entornos accesible y seguro incluyan rutas de evacuación”, tarea esta última designada al  Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) y los municipios”.  

La profesional agregó que entre los puntos críticos de evacuación, “siempre tenemos conflicto en el sector norte de Arica sobre todo por la línea del tren, y la otra dificultad es con los albergues de la zona norte, porque generalmente éstos están ubicados en el sector céntrico de la ciudad, además no tienen accesibilidad; los baños no son 100% accesible”. 

PROMOVER

Para María Antonieta Larco, Sheila Sánchez y la señora Verónica Gamboa; tener Brigadistas capacitados, simulacros inclusivos para contabilizar tiempos de rutas, mapas de evacuación en formatos accesibles, señaléticas en sistema braille, articulación de redes, alarmas visuales y auditivas, participación activa de personas con discapacidad en la generación de protocolo, generaría una mejor respuesta de evacuación de la comunidad ante desastres naturales.

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