Fue parte de la política pública que permitió el turismo a obreros y campesinos, pero tras la dictadura se convirtió en un centro de detención y tortura, quedando hasta el día de hoy administrado por el Ejército. Hoy se reconoce como el segundo Sitio de Memoria de la región y hasta ahora nunca ha podido ser visitado por quienes impulsaron su declaración.

Por Estefani Carrasco Rivera.

Collage elaborado con fotografías de dibujos creados por niñas y niños que visitaron el ex balneario en 1972 y 1973.

Se imaginan la posibilidad de tener entre 7 y 15 días de vacaciones con alojamiento, alimentación, talleres para infancias y descanso en familia mirando al mar en medio de un santuario de la naturaleza, prácticamente gratis. Pues así fue lo que se vivió en los veranos de 1972 y 1973 en el Balneario Popular Las Machas en Arica, y también en otros 16 sitios del país. Se trató de una política pública única en la historia de Chile implementada por la Unidad Popular y finalizada abruptamente por la dictadura cívico-militar.

Luego de albergar la felicidad de cientos de personas, este espacio dio un vuelco radical hacia el terror, convirtiéndose en un centro de detención y torturas entre 1973 y 1975, donde se ejercieron horribles vejaciones a dirigentes políticos y ciudadanos, para convertirse en un terreno de usufructo hasta el día de hoy por parte del Ejército.

Su historia es puesta en valor a través del Grupo de Observación Estratégica Patrimonial (GOEP), liderado por el periodista y escritor Hermann Mondaca Raitieri con un grupo transgeneracional de diferentes profesionales y técnicos que buscan el resguardo del Ex Balneario Popular Las Machas, consiguiendo que el pasado 28 de enero fuera declarado sitio de memoria por el Consejo de Monumentos Nacionales.

Familias disfrutando del ex Balneario Las Machas, archivo de Juan Peters García

Turismo Popular: derecho al descanso y al ocio

El Balneario Popular Las Machas fue resultado de la medida número 29 de las 40 que impulsó el gobierno de Salvador Allende, implementando rápidamente con una mirada social, que entregó descanso y ocio a la comunidad que no tenía capacidad para costear vacaciones y con un sentido de igualdad de género.

Octavio García, voluntario que trabajó como monitor en el Balneario Popular Las Machas, recuerda que había un especial atención hacia mujeres por su rol de cuidadoras y sostenedoras del hogar.

“Me acuerdo claramente como si fuera hoy, lo que la compañera que dio la capacitación nos dijo: Que además de proveer servicios a los vacacionistas era sumamente importante dejar que las esposas de los veraneantes o vacacionistas, descansaran y proveerles tal servicio, que ellas ni siquiera se tuvieran que ocupar de los niños, y menos aún de lavar la loza de la cocina o cocinar. Ellas venían a descansar y le vamos a dar descanso. “Las compañeras lavan, limpian, planchan, cocinan y cuidan a los niños en sus casas, ¡pero no aquí en el Balneario Popular”, declaró Octavio.

Comedor donde se reunían familias que disfrutaban del turismo popular en el Ex Balneario Las Machas

De acuerdo a Hermann Mondaca Raiteri, precursor de del GOEP y quién fuera encargado del Programa Balneario Popular Las Machas de Arica entre el verano del ‘72 y el ‘73, las uniones comunales de juntas de vecinos, eran las encargadas de difundir el programa y llamar a las organizaciones de base a participar de él. 

“Esta política se da en el contexto del llamado “Plan Saltamontes” donde se buscó activar a pobladores a través de la organización comunitaria, enmarcado en la educación popular de Paulo Freire, a través de distintas áreas artístico-culturales se ingresaba a una población, a los 21 días salíamos y se generaba un cambio con una comunidad organizada, con junta vecinal, organizaciones de mujeres, juveniles, culturales, de teatro y folclóricas, yo participé en la población Pampa Nueva”, recuerda Herman Mondaca, quien en aquel entonces era parte del partido Mapu Obrero Campesino.

Su creación se articuló con la Junta de Adelanto de Arica (JAA), que financió su construcción con fondos descentralizados, transformándolo en el único balneario popular del país financiado con recursos regionales. La obra fue ejecutada por CORHABIT, dirigida por Víctor Basaure, y operada por la Consejería Nacional de Desarrollo Social, donde su delegado fue Miguel Soto Campos.

En la página memorialasmachas.cl se puede encontrar el archivo fotográfico de Juan Peters García, monitor Deportivo del Balneario Popular Las Machas en el año 1973, integrante del GOE, quien conservó estos negativos por más de 50 años, y que con gran emoción los comparte a la comunidad para vislumbrar está época de la historia. En dichas fotos se puede ver como niños y jóvenes participaron de juegos a la orilla del mar, como familias almorzaban juntas y cómo se trabajó mancomunadamente por mantener este sueño colectivo.

De la alegría al horror

Cómo es de suponer este proyecto social finalizó con la interrupción de la democracia en 1973 cuando ocurrió el golpe de estado y se instauró por 17 años años la dictadura cívico militar.  A partir de ese momento los militares tomaron el lugar y lo convirtieron en recinto destinado a permanencia, interrogatorios y tortura de prisioneros. 

Los prisioneros permanecían en grupos grandes en unos remedos de galpones; no se les permitía hablar entre ellos, a pesar de estar en el mismo lugar. La permanencia era por semanas y luego eran derivados a cárceles o campamentos de prisioneros en otras regiones. Los testimonios refieren diversos tratos humillantes y tortuosos, entre otros: golpes, ataduras, encapuchamiento, colgamiento, aplicación de corriente eléctrica, simulacros de fusilamiento y trabajos forzados.

“A cualquier hora de la noche, ingresaban guardias, nos tiraban baldazos de agua o nos metían bulla, nos iluminaban el rostro con linternas, o nos sacaban a la intemperie, diciéndonos, “mira cómo está la noche, disfrútala, puede ser la última”. Por el día desfilábamos a otras cabañas provistas de dinamos para producir corriente, la cual nos aplicaban en la planta de los pies, o en los genitales, no faltaban los palos en la espalda, en las piernas o en el bajo vientre. Eran a veces hasta una hora u hora y media de estas prácticas de torturas, propios de campos de concentración”, describe Nicolas Ordoñez Jiménez, contralor de IRT quien fue detenido por la creencia o mito de que era “comandante del cordón industrial”, cuando en realidad era un trabajador más con amplia inducción militar.

En 1975 atraparon a un grupo de 11 integrantes del Mapu y luego 13 integrantes del partido socialista, quienes se mantuvieron detenidos en el Balneario y sufrieron torturas por parte de agentes del Estado. 

Diario La Tercera, sábado 4 de octubre 1975.

Recordar para construir 

La travesía por la puesta en valor del Balneario Popular Las Machas comenzó en el año 2002, cuando Herman Mondaca conoce un Fondart que daba visibilidad a los balnearios populares donde participaban los arquitectos Macarena Cortés y Miguel Lawner, Premio Nacional de Arquitectura en 2019. En la iniciativa nombran 16 balnearios populares de Iquique a Lota, omitiendo la existencia del que sucedió en Arica, y ahí fue donde empiezan las acciones por el rescate de estas memorias.

“Vamos para atrás -en el tiempo- para revelar lo que ocurrió en términos de derechos humanos y para revelar las políticas públicas de turismo popular, el derecho humano al ocio, que fue todo un éxito. Todo esto con objeto de humanizar”, indicó Herman Mondaca.

Cinco de los seis integrantes del Grupo de Observación Estratégica Patrimonial del ex Balneario Las Machas.

El grupo formado para levantar esta declaratoria además de promover la memoria histórica y la justicia social a través de la investigación y difusión de este sitio emblemático, también se formó en homenaje a quienes fueron parte del desarrollo de esta iniciativa histórica. Jaime Soto Acuña, integrante del GOEP e hijo de Miguel Soto Campos destacó la importancia patrimonial de este espacio.


En 50 años lo único que se asemeja en políticas públicas en Chile son las vacaciones de la tercera edad, siendo una lógica comercial del turismo. Ya no se ve con una lógica social, a nadie le importa que la gente que no tiene plata no pueda vacacionar y esta política por ello es patrimonio, y a la vez es un sitio de memoria por ser la antítesis que ocurrió en dictadura”, agregó Jaime.

Hace menos de un año, el premio nacional de arquitectura Miguel Lawner, tras sumar el Balneario Las Machas en su investigación, destacó la importancia social de este tipo de espacios durante el lanzamiento del libro Balnearios populares 1970-1973: Patrimonio, turismo y memoria, “Diría que el 90% de las personas (que vacacionaron en los balnearios populares) nunca había tenido la oportunidad de conocer el mar y tener un descanso verdadero”.

La declaratoria conseguida en enero de 2026 es el inicio de una serie de acciones y sueños que tiene el GOEP para el Balneario las Machas, como la instalación de una placa conmemorativa, generar más y mejores investigaciones, instalar señaléticas y hasta visitas guiadas. Por ahora hacen un llamado público a la comunidad a compartir sus relatos e historias, las de sus padres y abuelos para ello cuentan con su correo memorialasmachas@gmail.com y con el sitio memorialasmachas.cl.

El viernes 6 de marzo la Ministra de Cultura, Carolina Arredondo Marzán, firmó la resolución al que permite que la declaratoria se traduzca en Ley, haciendo formal que sea un Monumento Nacional, categoría Monumento Histórico, Sitio de Memoria, el Ex Balneario Popular o Camping Las Machas de Arica, junto a dos sitios más: la Base Aérea del Bosque en la región Metropolitana y la Base Aérea Maquehue en la Araucanía.

Firma declaratoria Sitio de Memoria Ex Balneario Las Machas por parte de la ministra de las Culturas, las artes y el Patrimonio.

Cabaña demolida

Pese a lo importante que es el resguardo de la historia y la memoria, no todas las instituciones de gobierno estuvieron de acuerdo en la declaratoria de este sitio de memoria. De seis consultas a instituciones públicas, que aparecen en el expediente público de la solicitud de declaratoria, una se declaró en contra y coincidentemente son los actuales propietarios del lugar: el 10 de julio de 2025 se consultó al Ministerio de Defensa y el 27 de enero de 2026 respondieron desfavorablemente por motivos de seguridad nacional. 

Durante todos estos años investigando y levantando documentación para la declaratoria, ninguno de los integrantes del GOEP ha logrado ingresar al recinto ante la negativa del Ejército, incluso la institución demolió la única cabaña que quedaba de la época durante el año 2024. 

Cuando comenzamos a trabajar quedaba una cabaña y resultaba urgente un proyecto para salvarla. Es así como empiezo a gestionar con la seremi de las culturas de la época una carta al general del ejército para poder ingresar a tomar fotografías junto al Consejo de Monumentos Nacionales, sin embargo tras varios aplazamientos la respuesta fue que no por temas de seguridad. Finalmente la cabaña fue demolida en diciembre de 2024”, lamenta Herman Mondaca.

Xaviera Salgado Ferrufino, encargada de la unidad de memoria del Consejo de Monumentos Nacionales participó en el Seminario del proceso de puesta en valor y activación artístico cultural del sitio de memoria, y en dicha instancia mencionó que a pesar del pronunciamiento negativo de la institución fue posible generar la declaratoria: “Aluden a temas de seguridad nacional y que es un espacio estratégico, pero resulta que cuando uno pasa por el lugar hay cercos caídos y si uno acerca el celular puede sacar fotos, y esas fallas en en la seguridad nacional permitieron avanzar en la declaratoria”

De acuerdo a la funcionaria, en los últimos cuatro años el Ministerio de Bienes Nacionales ha realizado un trabajo valorable de recuperación de espacios para ser concesionados a agrupaciones de derechos humanos, como por ejemplo con Rocas de Santo Domingo en la región de Valparaíso o  la expropiación de de Irán 3037 conocido como Vendas Sexy, “Creo que ha habido un avance importante, estamos en un momento distinto que hace 10 años con los sitios de memoria, pero es insuficiente. El Estado no tiene una política transversal de derechos humanos y trabaja de forma reactiva”, agregó Xaviera.

Imagen actual del Ex Balneario Popular Las Machas

Plano de cómo estaban distribuidas las cabañas y sitios de esparcimiento en el Ex Balneario.

En Arica se mantienen espacios públicos costeros en administración del ejército y privados, como ocurre con playa La Capilla, El Caleuche y el Club de Yates, pero es tema para otros reportajes. Hoy la región de Arica y Parinacota gana un segundo sitio de memoria que se suma a la Ex Cárcel de Arica, que fue levantado por la agrupación Mujeres, Memoria y Derechos Humanos, dando un paso más para la reconstrucción de la historia, la memoria y presentar a las nuevas generaciones estos hechos crueles y asegurar que nunca más se vuelvan a repetir.

Categories: ,

Deja un comentario